Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Dejarse domesticar

Aloha humanos, Estoy a punto de emprender una nueva aventura. Quedan días. Pocos. Y a estas alturas me encuentro como la gata de Schrödinger. Estoy de ambas maneras a la vez, y solo se sabrá cuál prevalece cuando por fin dé el último paso. Hace años que vivo entre dos mundos. Mi corazón pertenece a ambos lados y a mucha gente. Y con los años, y a pesar de las rarezas, ese sentimiento no ha hecho más que intensificarse. Vuelvo a hacer maletas y a viajar, pero así como una vez me fui alegre y risueña, esta vez el alma pesa un poco más, porque es mucho y muy bueno lo que una deja atrás. Sé que la vida me ha demostrado que partir no significa romper los vínculos. Tengo personas maravillosas a las que quiero profundamente y que han resistido el paso de los años, la presencia y la distancia. Y sé que seguirá siendo así. Pero hoy vengo a hablar de la amistad, del amor y de la familia. La tríada que, si existe en tu vida, creo que te permite descansar en paz. Me siento profundamente afortunada...

Entradas más recientes

El pais que nos merecemos

No son accidentes

La estafa del SEPE: Incompetencia y mafia (Made in Spain)

Encendemos motores🚀🖤

Querida Santa Rita.... cerramos el año

Caballo de Atila

¿Te los has perdido?